Seis medidas de seguridad en tu alberca

Las altas temperaturas, vacaciones escolares o simple recreación –sabatina o nocturna–, todos estos son excelente motivos que convierte la alberca en uno de los lugares de disfrute para cualquier persona, especialmente para lo pequeños. No obstante, es un espacio de ocio que no se encuentra libre de riesgos y posibles accidentes. Con base al Informe Mundial sobre Prevención de Lesiones en Niños 2014, elaborado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), los ahogamientos son una de las tres principales causas de lesiones no intencionales en la mayoría de los países, cuya tasa mayor registrada es en menores de cinco años de edad. Un menor puede ahogarse en menos de tres minutos, en una profundidad de sólo veinte centímetros se agua, sin que los padres o aquellos que se encuentren alrededor se percaten del accidente.

 

Las albercas, por inofensivas que parezcan, son espacios que requieren cuidado, atención y respeto. Es por esto que es importante tener una serie de medidas preventivas. Estos son seis de los consejos de seguridad que consideramos más importantes y sugerimos para que el uso de la piscina no termine en un accidente:

 

  1. La vigilancia y compañía siempre serán las mejores medidas. Nunca te bañes solo. En el caso de los menores deberán esperar la compañía del padre o persona mayor para su supervisión. En el caso de los adultos, por buen nadador que sea, antes los imprevistos la compañía es una excelente medida de seguridad. Para los miembros caninos, supervisa cuando entren la alberca, no dejarlo solo, procurar tenerle vías prácticas de salida y ayudarlo cuando se le complique.
  2. Cuidar los aspectos físicos de la actividad, por ejemplo, no se debe lanzar de cabeza en la parte menos profunda de la alberca ya que no se tiene medida la distancia hacia el piso. Los objetos, principalmente juguetes en caso de menores, puede causar caídas inesperadas. No se debe correr a lo largo del borde para evitar resbalones que terminen en contusiones y pérdida de consciencia. De preferencia usar gafas por los químicos que contenga el agua.
  3. El sol no es un benefactor para la piel. Con las irradiaciones solares cada vez más fuertes, en caso que la actividad sea al aire libre se debe usar protector solar y cremas protectoras sin importar la ocasión.
  4. Alimentos y temperatura del agua si influyen, los famosos calambres son resultado de irresponsabilidades humanas. Si se ingiere alimentos deben de dejar pasar entre una y dos horas para evitar esfuerzos de órganos y músculos, evita comidas pesadas antes de nadar. Evita entrar de manera repentina en albercas con temperaturas bajas ya que podrán causar contracciones musculares, especialmente en albercas profundas.
  5. Precaución ante tormentas eléctricas: Es posible nadar durante una lluvia, pero cuando ésta se convierte en tormenta eléctrica lo adecuado es tomar precauciones. Al escuchar truenos se recomienda salir de la alberca y tener refugio bajo techo.
  6. Aprender a nadar bien es la mejor manera de disfrutar la piscina, especialmente si la alberca es más honda que la altura del nadador, con énfasis particular en los menores. Si no se sabe dominar el nado es recomendable usar chalecos inflables y objetos de flotación. Nunca hay que sobrevalorar las aptitudes como nadador.

 

Ninguna de estas recomendaciones suple el método más seguro, que es una vigilancia activa y acompañamiento en el nado; aunque por otro lado ayudan al establecimiento de normas básicas y guía de cuidados a tener para evitar accidentes y disfrutar de la piscina con seguridad.

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